Notas sobre producción

Las producciones que realizo son en realidad autoproducciones, de muy bajo presupuesto y del estilo de “cine de guerrilla”. De hecho, “Una película para el cielo” tiene coste 0, salvo en lo que se refiere a los gastos de elaboración de copias y distribución.

Después de haber trabajado con pequeños equipos en la producción de mis anteriores proyectos de ficción, mi elección en el tratamiento del documental es la de acudir yo solo a la grabación, con mi equipo de cámara y sonido (para lo cual he tenido que adaptar mi equipación para que sea un “todo en uno”). Esto me permite una mayor cercanía e intimidad con el protagonista del documental, que quizás de otro modo sería imposible lograr por la intimidación que pueda suponerle a la persona.

En una “Película para el cielo” mi intención como cineasta era la de sumergirme en el día a día de Lorenzo, quien tiene una enfermedad mental y se encuentra en situación de exclusión social, para lograr una empatía con su persona, hacernos conscientes de sus aspectos positivos y tiernos que a veces quedan ocultos tras la locura, y transmitir así al espectador lo que puede ser vivir en su piel. Para ello, las necesidades de rodaje eran totalmente imprevisibles, pues me dejaba guiar por la improvisación de su protagonista. Tanto es así que durante este rodaje, me llevó a una Iglesia del barrio para asistir al culto, y tuve que ocultar mi cámara para poder seguir grabando. Para hacer este documental, no ha habido solicitud de ningún tipo de permiso de grabación, lo cual hubiera sido imposible de planificar.

Y en lo que se refiere a los derechos de imagen, debido al dilema ético que se me planteaba al grabar a una persona con una enfermedad mental, acudí previamente a consultar a su psiquiatra del centro de salud mental del barrio, el cual me informó que no se encontraba en situación de incapacitación, por lo que era perfectamente posible que firmara un acuerdo conmigo dando su conformidad a la grabación de la película.  Lorenzo de hecho estaba convencido de que estábamos grabando una “película para el cielo”.

El resto de personas que figuran en el documental, como es de esperar, creo que ni siquiera son conscientes de que forman parte de esta película, que es una parte del recorrido vital de Lorenzo. A ellos mis respetos y mis disculpas por haberles robado su imagen. De otra manera hubiera sido imposible llevar a cabo este proyecto.